La mayoría de los hombres sienten que son mucho más sexuales que las mujeres. Después de todo, los hombres piensan en el sexo cada 2 a 5 minutos… o eso dicen. También creen que tienen que convencer a las mujeres para que tengan relaciones sexuales, como si ellas nunca lo fuesen a disfrutar. Seguro que si preguntamos a escorts en Barcelona, te sorprenderías.

Se ha enseñado a los hombres que sugerirle sexo a una mujer es de guarros. Pero hay que tener en cuenta que no es lo mismo invitar a tu pareja a mantener relaciones que hacerlo a una desconocida o a una persona con la que tenemos poca confianza en ese aspecto, en cuyo caso, sí: es asqueroso.

Entonces, ¿cuál es la realidad real de las mujeres y el sexo? En realidad, las mujeres son mucho más sexuales de lo que la mayoría de los hombres pueden imaginar. Simplemente, es posible que sean más selectivas.

Las fantasías sexuales de las mujeres están mucho más desarrolladas que las de cualquier hombre. Pueden ser elaboradas y emocionales y muy descriptivas y poderosas. Incorporan temas que cada vez son tabú para menos personas, como ser dominada o ser dominante.

Entonces, ¿por qué la mayoría de los hombres cree que a las mujeres no les gusta tanto el sexo? Para empezar, a las mujeres se les enseña desde pequeñas que sólo deben mantener relaciones con alguien con quien mantengan una relación formal. Además, la sociedad juzga a las mujeres con muchas parejas sexuales. Los hombres, sin embargo, son encumbrados como héroes si han mantenido relaciones con muchas personas.

Así que esta es la principal gran mentira: que a las mujeres no les interesa el sexo.

Por otro lado, las mujeres no son menos “propensas” a tener orgasmos, sino que pueden necesitar, en ocasiones, más de una y dos horas de estimulación para llegar a él, mientras que la mayoría de los hombres tienen suficiente con 2 ó 3 minutos. Por ello, se debe tener paciencia y disfrutar del cuerpo de la mujer en lo que dure su estimulación. Porque, si ella no disfruta en vuestro primer encuentro sexual, es muy posible que no haya un segundo.

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