Todos fantaseamos con un sexo bestial

fantasia

Es uno de los libros más conocidos, leídos y vendido de la historia. Algunos nos gustará más y a otros menos, pero 50 Sombras de Grey ha abierto la oportunidad de que tanto hombres como mujeres hablen sin vergüenza sobre sus fantasías sexuales.

50 sombras

A todos nos gusta imaginar, inventar, tramar y, sobretodo, fantasear. Nuestra mente forma recreaciones con contenido sexual tan placentero, que no podemos dejar de pensarlo. Algunos incluso acuden a putas Valencia para poder hacerlas realidad, para potenciar al máximo la sexualidad.

 

¿Es bueno tener fantasías sexuales?

Tener fantasías sexuales es algo perfectamente normal. Es más, incluso es recomendable. Si os fijáis, os habréis dado cuenta que las fantasías nos han acompañado durante todas las etapas de nuestra vida, han progresado y se han adaptado a todas las circunstancias.

A medida que crecemos vamos perfilando nuestras invenciones eróticas, dando lugar a situaciones sexuales relacionadas con nuestras experiencias y prioridades.

 

Las fantasías sexuales son útiles

Existen mitos y falsas creencias sobre tener fantasías, todo el mundo habla de una temática tan desconocido por todos. Las fantasías no carecen de utilidad, consideradas a veces como algo jocoso e infravalorado, tiene amplias ventajas tanto en el terreno erótico como en el personal.

Realizar fantasías sexuales se traduce en un placer máximo. Las fantasías actúan como un potente afrodisíaco, impulsando todas y cada una de las fases de la práctica sexual. Además son altamente creativas, podemos ofrecer un variado repertorio que liberan de rutinas  aburrimientos a muchas relaciones. También puede equilibrar situaciones de desajuste de carácter erótico y emocional entre compañeros sexuales.

Tener este tipo de relaciones de manera espontánea y relajada libera barreras y miedos. A veces las personas se callan, impidiendo llevar a cabo encuentros placenteros sin ningún tipo de ansiedad ni presiones.

Las fantasías ayudan a conocer mejor a nuestras parejas, un poco mejor, ya que enriquecen la visión que tenemos tanto del otro como de nosotros mismos. Aprendemos de la pareja y proporciona una agradable una sensación de bienestar y felicidad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *